Siempre he pensado que lo único que hace que las cosas cambien en nuestra vida es que vemos los momentos que suceden como experiencias.
Desde la experiencia de nacer hasta la experiencia de morir, pasando por la de ir a la guardería, al colegio "de mayores", luego el de "más mayores"... la experiencia de nuestro primer beso, nuestra primera caricia, nuestro primer cambio de amigos... experiencias que hacen que evolucionemos. Tanto experiencias buenas como malas. Porque, ¿qué sentido tendría aprender solo de las experiencias buenas?
¿Sabríamos escribir si solo nos dedicásemos a perfeccionar la letra -b-? ¿Y lo bonito de ir cometiendo faltas de ortografía hasta que superamos la experiencia de aprender a escribir correctamente?
¿Cuándo dejamos de darle importancia a que las malas experiencias también cuentan?
Desde la experiencia de nacer hasta la experiencia de morir, pasando por la de ir a la guardería, al colegio "de mayores", luego el de "más mayores"... la experiencia de nuestro primer beso, nuestra primera caricia, nuestro primer cambio de amigos... experiencias que hacen que evolucionemos. Tanto experiencias buenas como malas. Porque, ¿qué sentido tendría aprender solo de las experiencias buenas?
¿Sabríamos escribir si solo nos dedicásemos a perfeccionar la letra -b-? ¿Y lo bonito de ir cometiendo faltas de ortografía hasta que superamos la experiencia de aprender a escribir correctamente?
¿Cuándo dejamos de darle importancia a que las malas experiencias también cuentan?
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