domingo, 27 de enero de 2013

Batalla.

1, 2, 1, 2, 1, 2, 2, 1, 2, 1, 1... Está sonando, está gritando que le escuche.

NO, DÉJALO. NO LO ESCUCHES. ¡Maldita sea! ¡Préstame algo de atención! ¿Lo sientes? ¿Sientes qué es eso que hace que solo quieras llorar? No hagas caso, no pienses ahora en eso, céntrate en lo tuyo, céntrate en lo que te toca. Tus estudios, tus ganas de llegar lejos, tus ganas de salir de aquí. Ambos sabemos que le echas de menos, que cada segundo que pasa estás imaginando sus besos, su forma de desnudarte con la mirada, sus caricias, sus palabras que tanto te gustan. Su manera de ganarse a pulso un "te quiero" saliendo de tu boca. Déjalo por favor, no atiendas a razones que ese inútil te impone, no mires por él, mira por ti. Sé egoísta, disfruta sin depender de nadie. ¿Ves? No puedes. No puedes dejar de prestar atención. Tu miedo a perderle está ganando esta batalla entre Corazón y Mente. Escúchame bien, no necesitas más que una razón para hacerle feliz, para ver esbozar una sonrisa en su rostro. Una razón para dejar de pensar en qué ocurrirá en un futuro, una razón para pelear en todo aquello que os hace estar mal. Y esa razón la tienes. No le necesitas, acepta la realidad. No hay nada más duro que levantarte y no poder besar a quien quieres o a quien echas de menos por esa razón que os lo impide. Déjame acabar, déjame que te diga que no hay nada más bonito que despertar y ver que hay alguien a quien le importas, alguien que te echa de menos como si llevase años sin verte, alguien que siempre te querrá más que ayer pero menos que mañana, alguien que te escucha y se preocupa por ti, no necesitas saber más para estar junto a él. No creo que esto sea lo que quieras, no creo que esto sea racional. 

Definitivamente, en esta batalla gana Corazón, pero a pesar de todo Mente siempre va a estar conmigo, constantemente señalando lo que está bien y lo que no, avisando de lo que llega. Me equivoque o no, esta vez me dejo llevar por lo irracional. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario